Uno de los retos de cualquier comunicador interno es ayudar a los gerentes a ser buenos comunicadores. En ese contexto y desde nuestra experiencia como consultores especializados, proponemos un proceso secuencial de cuatro etapas para convertir a los lideres en eficaces comunicadores:

1. Empoderarlos: comprometer a los gerentes acerca del rol que ellos tienen como principales comunicadores en la empresa (liderazgo, comunicación de la visión-misión-valores, transmisión de la estrategia, motivación, etc.). En este sentido, es muy importante que los directivos sepan escuchar a los colaboradores, para así detectar sus necesidades comunicacionales y también para seleccionar las mejores herramientas e instancias para conectar con ellos (visitas sorpresa, reuniones de trabajo, encuentros de comunicación, desayunos, podcast, mailing, etc.).
2. Motivarlos: si queremos que los gerentes comuniquen en forma efectiva, la clave está en plantearles el tema desde una óptica que les parezca atractiva. Una buena alternativa es atraer la atención de ellos conectando la comunicación con variables como alta productividad, compromiso de los empleados, cumplimiento de objetivos, etc. Hablamos de gestión comunicacional por indicadores…. algo irresistible para cualquier gerente. La clave está en medir cada actividad que se haga cuantitativa y cualitativamente. En este punto es recomendable trabajar en conjunto con recursos humanos.
3. Entrenarlos: cuando los gerentes están ya empoderados de su rol comunicacional y motivados para cumplirlo es tiempo suficiente para pensar en prepararlos para que sean cada vez mejores comunicadores. Este proceso incluye: -Definición de las competencias comunicacionales que cada gerente necesita (Claridad -en la visión, estrategia y operación-, Feedback y Coaching, escucha e información) -Capacitar a los gerentes en estilo, herramientas y habilidades de comunicación para adquirir y desarrollar dichas competencias.
4. Involucrarlos: la etapa final es lograr que los gerentes partícipen activamente del proceso comunicacional. Para ello recomendamos tres claves:
a. Entregarles datos claves e información privilegiada sobre como opera la comunicación intena e la organización
b. Lograr que tengan experiencias concretas y periódicas de comunicación con los colaboradores, para ir generando hábitos y prácticas recurrentes (apoyarlos en el diseño de mensajes, elección de los canales y tácticas de emisión efectiva (storytelling)
c. Ir evaluando, de manera sistemática, su desempeño comunicativo, a través de herramientas de medición como, por ejemplo, el Radar 360 (instrumento que mide la efectividad counicacional en el entorno directo del líder).


